Salmo 95:6,7
Vengan,adoremos de rodillas;
arrodillemonos delante del Senor,pues El nos hizo.
El es nuestro Dios,y nosotros su pueblo,
somos ovejas de sus prados.
Estas rodilllas aveces tan rigidas,aveces tan debiles...
Me parece maravilloso cuando ellas se doblan ante una dulcinea al pedir su mano,cuando una madre o un padre las dobla al hablar con su pequeno y lo miran muy atentos a los ojos con amor,cuando un hij@ las dobla al pedirle perdon a sus padres por un error cometido,cuando uno de los conyuges a faltado y pide con humildad por una nueva oportunidad,cuando se mira una bella mariposa posada en una flor muy bajita y asi poderla disfrutar.
Cuando un hij@ se arrodilla al pedirle la bendicion a su madre pues con ella se siente protegid@ de todo mal.
Cuando se alcanza un triunfo y se doblan hasta el suelo,levantas las manos y miras agradecido al cielo.
Cuando un nino las dobla y pone su manito en el suelo para que le sirva de puente a la hormiguita atareada.
Cuando las doblo ante Ti mi Senor y te doy las gracias por darme el honor de humillarme ante Ti.
No permitas mi Senor que el dolor que sufro en ellas me impida postrarme a tus pies,mantenlas dobladas ante ti...ante tu presencia,el dolor es minimo y mi felicidad es inmensa al verme postrada ante ti.
A tus pies mi Senor eternamente.







